jueves, 26 de mayo de 2016

Reseña: Witchdoktors - Voodoo Eye (Bomber Music, 2016)




Enfundados en pantalones de mezclilla sucios y deslavados y con playeras empapadas de sudor, Witchdoktors es una de las joyas mejor guardadas del garage-punk inglés y, por desgracia, semi desconocidos fuera de la isla.

Para rastrear los orígenes del cuarteto es necesario retroceder hasta 1986; mientras el mundo observaba a la Argentina de Diego Armando Maradona convertirse en la selección campeona del mundial de futbol, en las calles de Londres se gestaba una banda adoradora del sonido del garage de los sesenta y del frenético punk de los setenta. El nombre de batalla que decidieron utilizar fue Witchdoktors y así comenzó todo.

Caracterizados por sus efusivos conciertos en los que es imposible mantenerse inmóvil, sus canciones sencillas pero salvajes al mismo tiempo, son una invitación directa a practicar el pogo desenfrenado. Con un sonido que bebe directo de The Sonics, Ramones, Revillos y The Fleshtones, el cuarteto actualmente conformado por Planet Andy (guitarra), Big T (guitarra y voz), Zig C (bajo) y Mr. Colfar (batería) se ha encargado, desde un inicio, de fabricar pequeñas bombas sonoras de dos o tres minutos de duración que transmiten la misma energía que una hora de ejercicio intenso en cualquier gimnasio.

La discografía del conjunto no es nada extensa y por eso, a tres décadas de su fundación, apenas van por el cuarto LP, pero dicen que de lo bueno poco. Titulado Voodoo Eye y con una portada que remite a las viejas películas de ciencia ficción, el álbum es breve pero intenso y sus 13 canciones resultan una delicia para quienes están hartos de los ritmos lentos y las baladas que dominan la mayoría de las estaciones de radio. 

Sin buscar adoctrinar ni implantar mensajes filosóficos, las letras del grupo inglés hablan de tópicos tan mundanos como diversión, fiesta y en especial alcohol, por lo que cualquier seguidor del rock & roll encontrará en el disco a la que se podría convertir en su nueva banda favorita. Desde los sonidos más cercanos al punk inglés que se aprecian en temas como "High Society"hasta claras referencias al fratrock con todo y saxofón invitado en "Tom's White Shoes" y llegando a la instrumental y surfera "Double Down", se consigue un balanceado resultado.

Publicado por el sello Bomber Music, el álbum es una fresca bocanada de aire punk & roll capaz de levantar a un muerto y que se coloca como una de los mayores sorpresas del año. Energía, diversión y furia reunidas en poco más de media hora.


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