jueves, 4 de enero de 2018

Reseña: The Gentlemen's Agreements - Last Call For The Gentlemen (Soundflat Records, 2017)




Fue a partir del gusto por revivir el espíritu de la psicodelia y el freakbeat que tuvieron su máximo apogeo durante la década de los sesenta que un grupo de amigos europeos, comandados por el respetado pinchadiscos francés Alain Chapot, optaron por formar un grupo al que bautizaron como The Gentlemen's Agreements y a partir del 2012 irrumpieron con éxito en el panorama actual.

Para entender mejor el sonido y concepto del quinteto sólo hay que mencionar que entre sus primeros integrantes tuvieron al tecladista italiano Paolo Negri, fundador de The Link Quartet (recomendamos leer nuestra reseña de su álbum más reciente), en el órgano hammond.

Después de un par de 7", en el 2015 vio la luz su primer álbum, titulado Understanding!, el cual fue editado por el sello Soundflat Records y exactamente dos años después llega su segundo LP, de nombre Last Call For The Gentlemen y de nueva cuenta publicado por la afamada disquera alemana.

A lo largo de 13 temas que ellos mismos definen como groovyrama, lo que se aprecia es un sonido hipnótico dominado por suaves guitarras cargadas de fuzz, la estética mod, algunos coqueteos con el lounge, jazz, exótica, boogaloo y R&B, pero especialmente un hammond (ahora ejecutado por Denis Troufleau) que protagoniza todas las canciones y el cual logra que el tiempo regrese hasta la época de las mujeres con vestidos de colores y peinados rimbombantes.

Con un estilo que los acerca de manera sonora y visual a otros grupos contemporáneos como Stereoscope Jerk Explosion, Men From S.P.E.C.T.R.E., Stereophonic Space Sound Unlimited y los mencionados The Link Quartet, lo que se traduce en una fuerte influencia de las composiciones de músicos y directores de orquesta hoy legendarios como Henry Mancini, Esquivel, Les Baxter y Martin Denny, además del universo que en años reciente parodió Mike Myers con la saga de Austin Powers.

Mientras que la mayoría del material presentado son composiciones propias dentro de las que destacan las frenéticas piezas instrumentales "Bam Bam" y "Nouvelle Vague", también hay lugar para un único cover, que en este caso se trata de "Du Hast Mich", que hiciera famoso el cantante Howard Carpendale en 1970.

Al final, el grupo logra repetir el sonido colorido de su material debut y reafirma que se trata de uno de los proyectos más bailables de la actualidad gracias a la forma en que el quinteto ha sabido absorber la influencia de décadas pasadas para concebir un estilo que cada vez suena más propio.


miércoles, 3 de enero de 2018

Reseña: Pussycat And The Dirty Johnsons - Ain't No Pussy (Dirty Water Records, 2017)




A pesar de que el camino pantanoso del rock está dominado por hombres, de vez en cuando surgen mujeres que están dispuestas a demostrar que es una mentira que ellas sean el sexo débil y mediante su estilo y forma de comportarse encima del escenario es que lo consiguen, como lo ha enseñado la cantante inglesa que simplemente prefiere ser conocida como Pussycat.

En la lluviosa ciudad de Londres emanó el joven trío Pussycat And The Dirty Johnsons, el cual desde un inicio se caracterizó por su sonido arrabalero que a la vez podría simular ser un torbellino de lava porque con tan sólo una guitarra, batería y voz se adentra en los terrenos del punk & roll.

Al frente del trío se encuentra Pussycat, quien se caracteriza por presentarse disfrazada de una felina pero que al momento en el que se apodera del micrófono se convierte en un demonio que es capaz de escupirte sin miramientos.

Con una trayectoria bastante longeva que inició con el cambio de milenio, fue a partir del 2013 que la alineación del conjunto quedó definida como actualmente se conoce y este año el grupo está de regreso con su tercer LP, editado por Dirty Water Records, y tal como ellos mismos define su sonido, se trata de puro dirty rock & roll.

Desde el primer instante lo que más llama la atención es la voz filosa de Pussycat, que sumada a su actitud la emparentan con Kathleen Hanna en su etapa al frente de Bikini Kill, Wendy O. Williams y los primeros discos de The Donnas.

Si bien, el material fue confeccionado con el mínimo de elementos, también llama la atención que el trío contó con la participación en un par de temas de Phil Bloomberg (The Polecats) en el contrabajo.

Mediante arañazos sonoros como se escuchan en la acelerada "Pain!", la denunciante "Pretty Good For A Girl" y en "Sylvia" que presenta una guitarra cargada de fuzz, el más reciente material del trío resulta refrescante para quienes siguen pensando que no existen ejemplos de mujeres con actitud desafiante dentro del rock en la actualidad.